Se trata del sargento Jorge Duré, quién acompañaba al agente Luis Sánchez la noche en que este último disparó contra Jesús Martínez, de 18 años, provocándole la muerte. Está acusado por el delito de “encubrimiento” pero, por decisión del Jefe de Policía Ariel Acuña, ahora presta servicios en Makallé.

 Sede del Organo de Control Institucional de la Policía del Chaco.

 

 

 

Un capítulo más se suma a la larga saga de impunidad que envuelve a los casos de violencia policial en la provincia del Chaco. Es que a pocos días de haber participado de la persecución en la que el joven Jesús Martínez, de 18 años, fue ultimado de un disparo en su cabeza por el agente Luis Sánchez, el sargento Jorge Duré fue reintegrado al servicio efectivo pese a estar investigado por el delito de “encubrimiento”.

 

A pesar de que el Órgano de Control Institucional (OCI), que depende de la Jefatura de Policía del Chaco, le inició un sumario administrativo para determinar su responsabilidad en los sucesos que tuvieron lugar el 22 de octubre pasado –día en que fue suspendido con retención de haberes-, a través de la Disposición Nº 2438/17 la Jefatura de Policía volvió a ponerlo en funciones el 1 de noviembre, no ya en la Comisaría Primera de Barranqueras sino en la de la localidad de Makallé.

 

Asimismo, se dispuso “mantener en suspenso” el juzgamiento administrativo hasta tanto se incorpore constancia judicial donde se informe la desvinculación de la causa o resolución definitiva del proceso administrativo. El fundamento de la resolución del Jefe de Policía para la reincorporación de Duré se basó en el “carácter alimentario que reviste el haber del empleado policial”.

 

El lobby policial

 

Más allá de las particularidades de este caso, persiste una cuestión de fondo aun no resuelta en lo referido a la investigación administrativa del Poder Ejecutivo para con los casos de violencia institucional. El régimen disciplinario laxo que emplea la Policía del Chaco (donde policías investigan el accionar de otros policías) se mantiene por la resistencia de “la fuerza” a las reformas previstas en la ley de Seguridad Pública aprobada en 2012 en la Provincia. Esa norma establece, en su artículo 92, la creación de la Dirección de Control Policial a cargo de funcionarios civiles para investigar y juzgar las faltas disciplinarias graves y muy graves del personal policial.

 

Semana de definiciones

 

Más allá de la suspensión del sumario administrativo, la situación de Duré podría modificarse el próximo jueves cuando el titular del Juzgado de Garantías Nº 2 de Resistencia, Héctor Horacio Sandoval, resuelva si mantiene la imputación por el delito de “homicidio doblemente agravado” contra Luis Sánchez –quién disparó contra el joven Jesús Martínez- y, además, su prisión preventiva, o si modifica la calificación del mismo tal como lo plantean la Secretaría de Derechos Humanos del Chaco y el Comité Provincial de Prevención de la Tortura que plantearán que se lo considere “homicidio agravado por alevosía” al considerar que se trató de un caso de “gatillo fácil”.

 

La definición de la situación de Sánchez también redundará en la del sargento Duré quien hasta el momento se encuentra imputado por el delito de “encubrimiento” pero, paralelamente, los organismos querellantes pretenden que se agrave esa calificación a la de “encubrimiento agravado”.

 

 

 

Fuente: Chaco día por día