La comunidad católica de Makallé rinde culto a su santo patrono, San Antonio de Padua.

 

Este será un día muy especial para los devotos de San Antonio, donde cumplirán promesas y renovarán esperanzas.

 

 

 

El precursor de la construcción de la capilla de San Antonio de Padua en la localidad de Makallé fue el padre Jorge Heineman, un 13 de junio de 1948.

 

El padre Jorge, como lo recuerda la comunidad, oficiaba misas en toda esta zona y venía desde Presidencia la Plaza, y cuentan que se movilizaba entre un pueblo y otro en un antiguo jeep.

 

También a él se debe la primera imagen de San Antonio, que la trajo desde Presidencia la Plaza. Esta primera imagen se rompió en forma accidental en una procesión, luego se encarga una nueva imagen a talladores alemanes radicados en Buenos Aires, y la misma la realizan con maderas procedentes del Chaco. A pedido del padre Jorge, sus restos descansan en Makallé, en el patio de la capilla de San Antonio y a un costado de la entrada principal.