Los guiños del destino convirtieron el superclásico de esta noche en un ensayo general del primer gran objetivo que Boca y River tienen para este año: la final de la Supercopa Argentina. El primer choque del año entre los clubes más populares del fútbol argentino se jugará en el estadio José María Minella, desde las 22.10, con transmisión por Fox Sports Premium.

 

 

Podría ser un choque más entre los rivales de siempre, de esos que desde hace medio siglo iluminan las noches marplatenses en las tradicionales citas de fútbol de verano. Pero no, la consagración de los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto en el torneo 2016/2017 y la de los conducidos por Marcelo Gallardo en la última Copa Argentina trasladaron la verdadera tensión al 14 de marzo, en Córdoba, cuando se dispute entre ambos la Supercopa Argentina.

 

De todas maneras, no quedan dudas de que ambos entrenadores querrán ganar esta noche. Ni que hablar los hinchas de los dos clubes, que con sus respectivos colores, banderas y cánticos coparán hoy esta ciudad, alterarán la escenografía habitual de la playa Varese (Boca) y de la calle Juan B. Justo (banderazo de los de River), y por la noche le darán al partido el marco que la historia del superclásico merece y que las políticas de prevención de la violencia (sumadas al interés de cada entidad por garantizarle primero un lugar a sus socios) eyectaron de la Bombonera y del Monumental. Un clima que, de confirmarse el pronóstico, puede tener a la lluvia como invitada no deseada a la fiesta.

 

En este nuevo duelo estratégico, el Mellizo y el Muñeco buscarán afianzar fortalezas y corregir, o disimular mejor, debilidades. Los dos equipos están "en ablande" y en una etapa lógica de pruebas en la que buscan aceitar sus engranajes luego del receso y del trabajo fuerte de pretemporada. Lo expresó Gallardo, después de la derrota 1-2 del último domingo ante Independiente Santa Fe, en el único amistoso formal hasta aquí para los de Núñez. Y quedó en evidencia del lado xeneize, donde los refuerzos (Julio Buffarini, Emmanuel Mas, Ramón Wanchope Ábila y Carlos Tevez) llevan apenas un puñado de días de trabajo con sus nuevos compañeros y no están adaptados al funcionamiento que quiere Guillermo. Encima, los resultados no acompañaron: 2-3 frente a Godoy Cruz hace una semana, en Mendoza, y 2-2 y derrota 4-2 por penales en esta ciudad ante Aldosivi, el último miércoles.

 

La ficha del partido:

 

·         Boca: Agustín Rossi: Gino Peruzzi, Paolo Goltz, Lisandro Magallán, Emmanuel Mas; Julián Chicco, Julio Buffarini, Naithán Nández; Cristian Espinoza, Carlos Tevez y Cristian Pavón.

·         River: Germán Lux; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Javier Pinola, Marcelo Saracchi; Ignacio Fernández, Leonardo Ponzio, Enzo Pérez, Pity Martínez; Ignacio Scocco y Rafael Santos Borré. DT: Marcelo Gallardo

·         Estadio: José María Minella (Mar del Plata)

·         Árbitro: Facundo Tello

·         Hora: 22.10

·         TV: Fox Sports Premium

 

El armado de los equipos

 

Gallardo y Barros Schelotto, otra vez frente a frente; la inminente final de marzo por la Supercopa Argentina le baja la tensión al Boca-River marplatenseGallardo y Barros Schelotto, otra vez frente a frente; la inminente final de marzo por la Supercopa Argentina le baja la tensión al Boca-River marplatense Fuente: Reuters.

 

Los Mellizos tuvieron que reprogramar todos sus planes. Primero con la confirmación del nuevo regreso del Apache, que trastocó el dibujo táctico que el equipo tuvo en 2017. Luego con el escándalo que rodea a Edwin Cardona y Wilmar Barrios - que incluye a Frank Fabra como testigo-. A aquello se le suma la lesión de Pablo Pérez frente al Tiburón (desgarro en el sóleo de su pierna izquierda), una baja que genera preocupación. No sorprende que ante este escenario el cuerpo técnico busque evitar nuevos imprevistos y ponga en la cancha un equipo en el que predominan habituales suplentes. Es un dato más que habla por sí mismo en relación al nivel de trascendencia que le dan al choque en Brandsen 805. Si hasta Guillermo fue muy claro en la conferencia de anteayer: ""Es un clásico que la gente y nosotros queremos ganar, pero lo tomamos como un partido preparatorio."

 

En este Boca remendado, la inclusión del Apache es una decisión conjunta entre el cuerpo técnico y el jugador. Por un lado, el delantero necesita sumar minutos para llegar con ritmo a la reanudación de la Superliga. Por el otro, su presencia provocará especial atención en la última línea riverplatense y obligará a Gallardo a tomar recaudos sobre el Nº 32, que aprovechará el superclásico para continuar adaptándose al puesto de mediapunta.

 

Del lado de River todo es más claro. De no mediar sorpresas, el equipo será el mismo que cayó hace una semana contra los colombianos. El arquero será Germán Lux (Franco Armani estará en el banco), los zagueros serán Martínez Quarta y Javier Pinola, y Rafael Santos Borré acompañará a Ignacio Scocco en el ataque. Lucas Pratto, otro de los rostros nuevos por Núñez, también verá los primeros minutos del encuentro como suplente.

 

En este efímero paso por Mar del Plata (River llegó anoche; Boca, en cambio está aquí desde el miércoles), el objetivo principal del entrenador es lograr que su equipo muestre una mejor imagen como equipo, más allá del cierre feliz de 2017, que incluyó una vuelta olímpica. Además, será un examen muy importante para que algunas posiciones empiecen a tener un dueño claro. El caso más evidente es la competencia entre Martínez Quarta y Maidana.

 

El resultado, sea cual fuere, será quizás más efímero que de costumbre. El martes, Boca y River habrán olvidado todo y se enfocarán en la reanudación de la Superliga (el líder recibirá a Colón el sábado 27 y los de Núñez visitarán a Huracán un día después). En marzo llegarán sus respectivos debuts coperos en la Libertadores. Ese mes, el miércoles 14 aparecerá cercado por un círculo de fibrón rojo en el calendario de ambos, con un obligado viaje a Córdoba y nada menos que con una histórica vuelta olímpica frente al clásico rival en juego.

 

 

 

Fuente: La Nación