El Municipio continúa con las tareas de prevención y control de tránsito y de vehículos en general a través de Secretaría de Gobierno y la Coordinación de Tránsito. Entre los varios casos ocurridos en la madrugada de este domingo, un joven alcoholizado se acostó en el capó de su camioneta con el fin de evitar que el vehículo sea traslado al corralón municipal. En otro caso, un conductor alcoholizado que manejaba un auto para discapacitado hizo traer a su bebé con discapacidad con la intención de atrincherarse en su automóvil.

 

 

En un resumen del fin de semana, los vehículos, demorados en los controles de alcoholemia realizados entre sábado y domingo a la madrugada, presentaron serias irregularidades técnicas y en la documentación. Del total, 127 corresponden a motocicletas mientras que 45 de ellos fueron automóviles, se confeccionaron alrededor de 480 actas de infracción.

 

Los controles fueron supervisados por el coordinador Facundo Sampayo, el director  de Inspección y Supervisión Carlos Maidana y el director de la Guardia Comunitaria, Juan Carlos Oviedo.

 

Se subió al capó

 

Este domingo a la madrugada, el conductor de una camioneta Toyota color blanca fue demorado por los inspectores de tránsito, detectando falta de seguro y chapa patente, por lo que se le confeccionaron las multas correspondiente. El amigo del conductor, propietario del vehículo protagonizó un escándalo con los uniformados, insultando al personal presente y a todos los que intervinieron en el procedimiento. Como último recurso, el dueño del auto, en aparente estado de ebriedad, subió al capó del móvil, para evitar que la grúa se lo llevara.

 

En este caso se pidió intervención del coordinador de tránsito quien luego de un diálogo cordial, logró convencer al ciudadano que bajara de su camioneta. Cuando parecía que todo estaba bajo control, el dueño del vehículo comenzó a insultar a los policías por lo que fue detenido y derivado a la comisaría jurisdiccional; mientras que la camioneta terminó en el corralón municipal.

 

Manejaba alcoholizado con un vehículo para  discapacitado

 

En otro caso, un joven con 0.80 de alcohol en sangre, manejaba un auto Ford color azul, registrado para el uso de personas con discapacidad. El conductor se resistió al operativo, demoró el procedimiento, mandó a su pareja a buscar a su bebé con discapacidad,  e intento atrincherarse en el vehículo con la niña.

 

El episodio indignó a las autoridades competentes por el grado de irresponsabilidad del conductor y más que nada por exponer a su pequeña hija, en plena madrugada con el fin de evitar la sanción. Finalmente el joven desistió de su actitud, fue notificado de la falta y su auto quedó a disposición del Juzgado de Faltas municipal.