Las recientes declaraciones del Fiscal Federal, Patricio Sabadini, anticiparon una maniobra sobre el desplazamiento de Jefes policiales de la provincia.

 

 

Los retiros anticipados de comisarios generales de la Policía del Chaco se darían dentro de una interna y desconfianza existente dentro del gobierno provincial, por lo cual decidieron cortar por lo más débil, donde a las claras quedó demostrado que según el jefe de la Policía, el gobernador echó al personal por falta de confianza y deslealtad. Estas declaraciones marcan que el fiscal tiene cabal conocimiento de la realidad chaqueña y de las instituciones.

 

En momentos de ebullición política de la provincia no son datos menores que se sucedan luego de los allanamientos efectuados en Casa de Gobierno y que desde el Poder Ejecutivo apuntan a la Policía de la provincia como informantes de la Justicia Federal, sin hacer un recorte real decidiendo cortar por segundas líneas sin tocar a la superioridad policial, dejando en descubierto la puja que existiría tanto en el ámbito del Poder Ejecutivo de pretender manejar la seguridad y la información. Esta intempestiva decisión podría dejar a la seguridad de la provincia en una situación sensible, ya que se removió al director general de Seguridad Interior, al director de Zona Interior de Charata, al director Zona Iinterior de Juan José Castelli, al director de Zona Metropolitana, Policía Caminera y del 911. Esta interna se viene dando desde tiempos en que la Secretaría General de la Gobernación estaba a cargo de Horacio Rey.

 

La puja en este ministerio no es un dato menor ya que sería ocupado por un hombre de la Legislatura provincial. No sólo estos retiros serían el foco de atención, sino también las Juntas de Clasificación y la promoción a grado superior de varios agentes policiales que ocuparían altos cargos, que estarían siendo cuestionados, no sólo por la Justicia, sino también observados por los organismos de derechos humanos y centros de investigación, los cuales habrían advertido de las irregularidades al promocionar a algunos agentes. El culebrón en la Policía del Chaco no terminaría sólo con estos retiros, sino que además habría más tela para cortar, con temas de alto voltaje que podrían repercutir en el seno del gobierno provincial, ya que las irregularidades y desconfianzas van más allá del desplazamiento de una promoción de altos jefes.

 

Si la Policía del Chaco pretendía darle aire fresco y transparencia, dotando a la Policía de un cariz moderno al servicio de la población, está claro que las decisiones adoptadas distarían claramente de los objetivos perseguidos. Está claro que los pases a retiros efectuados, que son moneda corriente y anteceden normalmente al Día de la Policía en la provincia, lograron generar nerviosismo en la fuerza policial, en particular por tratarse de personal con más de 30 años de servicio en la fuerza policial, hecho que podría llegar a provocar cimbronazos y afectar incluso a la seguridad ciudadana. Estos cambios en áreas clave cuyos reemplazos fueron anunciados en la jornada de ayer, aunque no de manera oficial, pero sí en forma efectiva, habrían precipitado la interna que existente en la órbita del gobierno provincial y en forma particular en el área del Ministerio de Seguridad, actualmente a cargo de Carlos Barsesa, cuya titularidad incluso estaría siendo analizada para su reemplazo por un hombre de la Legislatura provincial.

 

 

Fuente: La Voz del Chaco