Asediado por los agentes de Investigaciones Complejas que estaban detrás de sus pasos, en la noche de este jueves, el violador de un menor, Omar Alberto “el Japo” Verón, se presentó ante la fiscal Daniela Meiriño.

 

Cuatro años estuvo caminando entre los resistencianos, y no podía ser localizado. El caso divulgado por NORTE, sirvió para que la justicia y policía reactivaran las pesquisas, y poder llevar al banquillo al hombre que desde hacía tres días tenía un precio su paradero: 500 mil pesos recompensaría el Ministerio de Seguridad de la Nación, luego que la fiscal de investigaciones Nº9 Daniela Meiriño, pidiera colaboración a fin de dar con el sujeto, señalado como el autor del sometimiento sexual a un niño de 7 años, con constante asistencia entre el hospital de Resistencia y otros de Capital Federal.

 

La víctima afronta un prolongado tratamiento médico, por lograr reparar intestinos, pero persisten las fístulas que obligan a limpiezas constantes y a mantener abierta una “ventana” en el abdomen.

 

 

Desde 2014, el apodado “Japo” de 53 años, supo evadirse, pasó inadvertido y pese a que en éstas páginas, se difundió varias veces el caso que en la semana se replicó en los medios nacionales, acorralado por la recompensa que se fijó de medio millón de pesos, y el cercamiento de la división Homicidio y Captura, no le quedó otra que presentarse, en la sede fiscal de avenida 9 de Julio 236, ante Meiriño.

 

NORTE pudo saber que familiares habían dicho a Investigadores que “Japo” fue visto en cercanías del cementerio, otros, dijeron que se había escapado a Tucumán. Pero en pocas horas Investigaciones entrecruzó datos con la policía tucumana y esa pista se descartó por completo.

 

 

Verón una vez que se entregó, fue trasladado a la división de Investigaciones y este viernes comenzarán las medidas inmediatas para ser indagado.

 

Hace unos días los padres, Mirta Ávalos y Miguel Orué acudieron nuevamente a NORTE, desesperados para recordar que aún esperaban que el hombre que le arruinó la vida a su pequeño, sea detenido. Además, Mirta y Miguel encaran una lucha diaria por sobrevivir económicamente para que no les falte nada a sus otros hijos. Un alto jefe policial, se dirigió este jueves hasta la casa de los papás del menor para informarles la novedad tan esperada.