La actitud de ciertos operadores del Poder Judicial, llámense jueces, fiscales, defensores oficiales, no dejan de sorprender y más cuando involucra a terceros que nada tienen que ver con las disputas de poder o las injusticias a las que son sometidos innumerables veces personas inocentes. Cuando eso ocurre, la sorpresa se transforma en indignación o como en este caso, en un papelón institucional.

 

 

El hecho ocurrió ayer lunes 9, durante la mañana cuando en el Tribunal Oral Federal de Resistencia se concretaba una audiencia de juicio oral en el que se juzga el gravísimo delito de trata de personas con fines de explotación sexual, puntualmente el llamado “Caso Coman”, se trata de un hombre y una mujer que habrían captado a la víctima en Quilmes y trasladado hasta Charata, en Chaco. La joven, de 13 años, logró escapar cuando le buscaban “nuevos clientes” en un local bailable.

 

El debate oral y público seguido en contra de Sandra Roxana Coman y Ramón Gabriel Castillo por el delito de trata de personas agravado por la minoridad de la víctima y por haberse consumado la explotación, en perjuicio de una niña de 13 años es llevado a cabo por el Tribunal conformado por los jueces Juan Manuel Iglesias, Rocío Alcalá y Eduardo Belforte.

 

undefined

 

Sin embargo, de acuerdo a lo que consta en actas del juicio y a lo que confirmaron a Diario21.tv algunos asistentes a esa audiencia, todo se paralizó cuando de repente  se levantaron del estrado dos de los tres jueces, “Iglesias agarró su carpeta y se retiró, lo siguió Rocio Alcalá”, desintegrándose así el Tribunal, por lo que lógicamente la audiencia no podía continuar.

 

undefined

Foto captura TV

 

DESAPARECIERON LOS JUECES Y APARECIERON EN LA TV

 

Ni el fiscal de Cámara en juicio Federico Carniel, ni el Defensor Oficial Juan M. Costilla, ni siquiera el tercer juez del Tribunal Eduardo Belforte –mucho menos la familia de la víctima y los acusados-  sabían él porque dos de los tres jueces se habían retirado, aunque supusieron que se trataba de un cuarto intermedio.  Pero esa suposición iba a derrumbarse para dar paso a la indignación; los Doctores Juan Manuel Iglesias y Rocío Alcalá estaban en primerísima fila presenciando la jura del Gobernador electo Jorge Capitanich, tal vez como invitados de honor, pero dejando una importantísima audiencia (su trabajo) de lado, la transmisión televisiva los delató.

 

En esa audiencia –donde se juzgaba trata de personas con fines de explotación sexual- debían declarar testigos especialmente traídos desde la localidad de Charata en un colectivo junto a la asistente social (hablamos de personas de extrema bajo recursos y de una vulnerabilidad indescriptible). Finalmente el colectivo partió sin todos los testigos ya que algunas aún seguían declarando habida cuenta la más de una hora y media que había de retraso. Una de las mujeres que debía atestiguar fue citada para las 8:30 y su declaración la pudo hacer pasado el mediodía.

 

undefined

Foto captura TV

 

Finalmente se tuvo que disponer de un patrullero de la Policía Federal para que viaje hasta Charata a llevar a los testigos que habían quedado "varados", por la trunca audiencia en la que todo fue un verdadero papelón.

 

SIN EL PAN Y SIN LA TORTA

 

Según pudo conocer Diario21.tv, los jueces Iglesias y Alcalá tenían especial interés en asistir a la jura del Gobernador electo para aprovechar la ocasión y comprometerlo a asistir el próximo viernes a la celebración por los 70 años de la Cámara Federal de Apelaciones (que es presidida por Rocío Alcalá).

 

Pese a ello Jorge Capitanich evitó compromisos y dijo que será ajustado a su agenda, por lo que los jueces no lograron su cometido y al regresar a la audiencia de la que se habían ausentado “tuvieron que soportar” la queja del tercer juez del Tribunal y de todas las partes del juicio, algunas de las cuales anticiparon que “esto es para una sanción”.

 

undefined

 

EL CASO QUE SE JUZGA 

 

A Coman y Castillo se le imputa haber participado, de común acuerdo, en la captación, traslado y recepción de la niña con el fin de obtener provecho económico prostituyéndola.

 

Acorde a la investigación desarrollada por la Fiscalía Federal de Resistencia, entre los días 21 y 24 de febrero de 2014, Sandra Coman engañó a la víctima para trasladarla desde su domicilio en el barrio “La Matera”, de la localidad bonaerense de Quilmes, hasta la ciudad chaqueña de Charata, donde fue recibida por Ramón Castillo, quien la explotó sexualmente.

 

Según la acusación, en la vivienda de Castillo la niña fue sometida por un hombre apodado “El Gordo”, mientras era sostenida por otras dos personas para vencer su oposición. Tras ello, el imputado devolvió a la víctima al domicilio de Coman, advirtiéndole que la chica se había resistido y le pagó 100 pesos por la explotación. La imputada reprendió a la joven y le dijo que si se quería quedar debía trabajar.

 

En otra oportunidad, Castillo llevó a la víctima a un local bailable para buscar “nuevos clientes”, ocasión que fue aprovechada por la niña para huir de sus captores. La joven fue ayudada por una mujer que la refugió en su vivienda hasta el 8 de marzo de 2014, cuando fue encontrada por la Policía.

 

En base a las pruebas colectadas durante la investigación, la Fiscalía solicitó que los imputados Coman y Castillo fueran sometidos a juicio oral como coautores del delito de trata de personas agravado por la minoridad de la víctima y por haberse consumado la explotación. 

 

 

Fuente: Diario21.tv